martes, 19 de mayo de 2009

Infiel.

Sólo pensaba en hacerte daño. O no, tal vez sólo pensaba en mi por una vez. No me importa qué es lo que sientes ahora, sólo me importa que ahora me siento libre y desligada por completo de tu vida. Jamás imaginé que fuera a ser tan fácil herirte, ni que fuera a ser capaz, ni que fuera a ser tan sencillo. Y me siento bien al haberlo hecho. Llámame puta, desgraciada. Dime que no merezco ni siquiera respirar el mismo aire que tú. Eso será lo más reconfortante que me has dicho en meses.

Me lo follé. Y pensaba en tí. ¿Es eso lo que quieres oir? Me lo follé pensando que su cuerpo no era el tuyo, me lo follé pensando que no eras tú. Eso me gustó. Había otro cuerpo en mi cuerpo. Había otro cuerpo en mi boca. Me gustó sentirme atrapada, sentirme poseida por otras manos, nadando en otro sudor, meciéndome en otros brazos.

Fué fantástico.

Fué liberador.

Fué mágico.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Absolutamente despreciable...

...me encanta.

botella.cocacola dijo...

Disfrutar un cuerpo mientras recuerdas otro, cuánto odio, cuánto placer... Imaginarle mirándote a través de los barrotes de la ventana... Correrte mirándole a los ojos mientras le dices lo idiota que fue, que podría ser él...

Los Tacones Rojos dijo...

No te conocía, pero espero seguir leyendote! Me han encontado tus palabras, con als cuales me he sentido muy identificada! Muchos besos!Enhorabuena!

Celeste dijo...

Pues me alegra que hayas llegado! Aquí todo el mundo es bienvenido, nos veremos las cybercaras por la blogosfera ;)

Muá!